jueves, 7 de abril de 2011

"Ni uno más de nuestros hijos".

En lo que va de este mes, hubieron varias marchas a nivel Nacional, en pro de la PAZ y de un gobierno que regule, domine y someta a la delincuencia organizada. Después del asesinato del hijo del poeta Javier Sicilia.

Este hombre se indignó tanto que convocó a todo el país a que se uniera en una marcha. Odio las marchas pacíficas tanto como odio las guerras para restablecer la paz. Para mí es la misma estupidez. Sin embargo de algo me sirvió. Intenté buscar las cifras de las personas que atendieron a al marcha. Ningún noticiero las tenía con exactitud. Decían "miles de personas". Quiero pensar que sí. Que sí eran mas de miles que estamos hartos. Pero quiero pensar también que estamos hartos y que queremos hacer ALGO para que esto cambie.

La violencia, asesinatos etc. Ha existido toda la vida. Estas masacres son parte de la historia. El ser humano es un imbécil destructor. A veces creo que merece todo el sufrimiento por el que pasa. Las mismas personas que se quejan de todo, son a veces las mismas que compran pirata, que por estar de activistas descuidan a su familia y sus hijos en soledad se drogan. Son los mismos que traen sus cositas Lacoste y que quisieran erradicar el hambre en el mundo, asi de Miss Universo. Que estupidez.

Nadie realmente se compromete, solo siguen la masa. Solo esperan a que alguien les diga que cambien su foto de perfil para apoyar alguna causa. Y me entero y cuento y me pregunto si contaríamos con ellos para una revolución.

Ya me cansé de decirle a la gente que se preocupe por informarse de sus candidatos, de sus representantes de sus "ídolos". Y me contesten que falta mucho que mejor disfrutemos del mundial.

Cuento y cuento y digo: "Somos muchos". Pero no los veo. Tienen miedo? Miedo de morir por su patria? O miedo de morir y dejar su sueño de ser ricos e irse a empedar día y noche en yates, y tener casas padrísimas y ser los mas populares del barrio. Mierda, eso nunca va pasar y menos como estan las cosas. A veces lo pienso y creo que yo si moriría por mi país. Yo si dejaría mis ropitas caras, mis "amigos" y mis sueños banales para hacer algun cambio.

Todos creen que si apoyan las marchas un día esos activistas buenos lograran un cambio y ellos habrán puesto de su parte,por lo que se sentirán orgullosos de haber sido parte del cambio. Pero exigeles lo mínimo. No que se unan a ti en la Revolución. Pídeles que se informen, pídeles que paguen impuestos, que hagan denuncias, que exigan a los monopolios tarifas menores, que se ayuden unos a otros. JA! muero de risa. Jamás lo hacen.

Y esto no es cosa de México, o de Colombia o del narcotráfico. Esos mounstros sociales que existen y matan y hieren y hacen cosas depravadas, son producto de la misma sociedad. Ella los crea y después los repudia. Y se queja y los exilia.


Todos somos títeres de unos pocos. Lo peor es que es sin saberlo. Que mierda. Ya no se que hacer. Me desespera la ineptitud de los demás.
Nunca vamos a cambiar.

3 comentarios:

robertsoul dijo...

leí, y comenté pero no me dejo publicar esta cosa y se perdió mi texto. chale.

robertsoul dijo...

resumidamente decía que hace falta salir de nuestra burbuja de comodidad burguesa, amiga, para que sepamos realmente lo que pasa allá afuera en el mundo real. ni tú ni yo tenemos idea porque somos de la clase privilegiada. tenemos mucho que vivir y aprender. supongo que el primer paso es dejar toda esa vanidad y comodidad que nos nublan los ojos.

Mar_CHE dijo...

El comandante Ernesto Guevara decia que : "El verdadero revolucionario esta guiado por grandes sentimientos de amor" y no se referia a otra cosa más que a sentir el dolor de otros como propio; es decir cualquier injusticia al rededor del mundo sentirla como propia, es ahi cuando la perspectiva cambia así como las acciones, lo lamentable es que la gran mayoria hace que hace pero no hace nada y lo peor que desde su lugar de confort pss nunca se dara cuenta de los grandes males que aquejan a la humanidad y mucho menos algun día los sentirá como propios.

Excelente texto Moni.